Pregunta frecuente
Para un autónomo, el 'bruto' es la facturación total sin IVA. El 'neto' es lo que queda tras restar gastos deducibles, cuota RETA e IRPF. La diferencia no es la misma que en los empleados: el autónomo deduce gastos antes de calcular el impuesto, pero también soporta su cotización íntegra sin que ninguna empresa la comparta.
En el lenguaje común, "bruto" es lo que se gana antes de impuestos y "neto" es lo que se cobra después. Para el autónomo, los términos tienen un recorrido más largo y con más paradas que para el empleado. Entender cada parada es esencial para no llevarse sorpresas al final del año.
Es el total que aparece en tus facturas sin incluir el IVA. Si facturas 3.000 € más el 21 % de IVA, tu facturación bruta es 3.000 €. El IVA (630 €) no es ingreso tuyo: lo cobras como intermediario y lo devuelves a Hacienda en el modelo 303. Este punto es donde muchos autónomos cometen el primer error: confunden facturación total con facturación base.
Son los gastos necesarios para la actividad: gestoría, material de trabajo, suscripciones, alquiler del local (o parte proporcional si trabajas en casa), cuotas de asociaciones profesionales, transporte, formación, etc. En estimación directa simplificada puedes añadir el 5 % del rendimiento neto como gastos de difícil justificación (máximo 2.000 €/año).
Al restar los gastos de la facturación bruta obtienes el rendimiento neto, que es la base sobre la que se calcula la cotización y el IRPF.
La cotización a la Seguridad Social es un gasto personal del autónomo, no de la empresa. El autónomo paga íntegro su RETA (empleado + empresa en un solo pago). Esto contrasta con el empleado, donde la empresa asume el 30 % y el trabajador solo paga el 6,5 %. La cuota mínima en 2026 es 205,88 €/mes; la cuota del tramo 10 (rendimiento neto 2.330-2.760 €/mes) es 427,21 €/mes.
Técnicamente, la cuota RETA no es un gasto deducible del IRPF directamente en el rendimiento neto de la actividad (no reduce el rendimiento neto de actividades económicas en estimación directa). Sí se integra en la base liquidable general a través de la reducción por cuotas de la SS.
Sobre el rendimiento neto anual (facturación − gastos deducibles) tributa el IRPF según la escala progresiva: 19 % hasta 12.450 €; 24 % de 12.450 a 20.200 €; 30 % de 20.200 a 35.200 €; 37 % de 35.200 a 60.000 €; 45 % a partir de 60.000 € (tarifa conjunta estatal + autonómica de referencia, variable por CCAA). El tipo efectivo real es siempre inferior al marginal.
Los pagos fraccionados (modelo 130, o retenciones de clientes) son anticipos del IRPF que se ajustan en la declaración anual.
Supuestos: facturación 40.000 €/año (sin IVA); gastos deducibles 6.000 €/año; CCAA de referencia; sin reducciones personales adicionales.
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Facturación bruta (sin IVA) | 40.000 € |
| Gastos deducibles | −6.000 € |
| 5 % difícil justificación (sobre 34.000 €, máx. 2.000 €) | −1.700 € |
| Rendimiento neto | 32.300 € |
| Cuota RETA anual (~tramo 9, ~400 €/mes) | −4.800 € |
| Base liquidable IRPF (estimada) | ~27.500 € |
| IRPF (tipo efectivo estimado ~17 %) | −4.675 € |
| Neto disponible | ~22.825 € |
El "bruto" de 40.000 € se convierte en un "neto" de aproximadamente 22.800 €. Casi el 43 % se va entre cuota RETA, IRPF y gastos de actividad.
Esta estimación varía según CCAA y circunstancias. Para tu caso exacto: /calculadora/neto-disponible.
| Aspecto | Autónomo | Empleado |
|---|---|---|
| Cuota SS | 100 % a su cargo | ~6,5 % (empresa paga ~30 %) |
| Gastos deducibles | Sí, amplia lista | Reducción fija ~2.000 € (rendimientos del trabajo) |
| Tarifa impositiva | IRPF sobre rendimiento neto | IRPF sobre rendimiento trabajo |
| Quién retiene | Él mismo (modelo 130) o clientes | La empresa |
| Transparencia | Alta (ve cada partida) | Baja (solo ve el neto en nómina) |
El empleado con sueldo bruto de 30.000 € tiene una cuota SS de ~1.950 €/año y IRPF de ~4.000 €: su neto es ~24.000 €. El autónomo con el mismo rendimiento neto antes de cotización paga ~3.600 € de RETA y ~3.000 € de IRPF: su neto disponible es ~23.400 €. La diferencia no es enorme a ese nivel, pero el autónomo ha tenido que facturar 33.000-35.000 € para llegar al mismo rendimiento neto de 30.000 €.
Los cálculos de este artículo son estimaciones orientativas que varían según comunidad autónoma, situación familiar y circunstancias concretas. Estimación personalizada: /calculadora/neto-disponible.
Publicado: 25 de mayo de 2026 · Última revisión: 29 de mayo de 2026 · Autor: Borja Cifuentes