Documento comercial preparatorio que detalla un pedido, presupuesto o cotización con los datos básicos de la operación prevista (bien o servicio, precio, condiciones, plazo de entrega, forma de pago) pero sin valor de factura a efectos legales ni fiscales. No genera obligación tributaria, no se incluye en el libro de IVA emitidas, no se reporta en cruces informativos y no devenga el impuesto.
Su finalidad es informativa y comercial: sirve para que el cliente confirme el encargo, autorice un gasto, justifique internamente la compra o presente la operación a un tercero (banco, departamento de compras, comité de aprobación). Una vez confirmada la operación, debe emitirse la factura definitiva con todos los requisitos legales del artículo 6 del Real Decreto 1619/2012.
Casos típicos de uso para el autónomo:
La proforma no impone obligación de pago al cliente: sin factura definitiva, no hay base jurídica para reclamación judicial del importe, salvo que exista contrato firmado independiente que acredite el compromiso. Tampoco permite al destinatario deducir el IVA ni el gasto, ni exime al emisor de emitir la factura real cuando se materialice la operación.
Datos habituales en una proforma (sin requisitos legales formales, pero por buena práctica comercial):
PRO-2026-001).Importa al autónomo que trabaja con clientes empresariales que requieren aprobación previa, en operaciones de exportación, y en presupuestos de servicios profesionales de cierto importe. Confundir proforma con factura es un error frecuente: no permite deducir IVA al cliente, no genera obligación tributaria al emisor y, en caso de impago, no es título ejecutivo.
Publicado: 25 de mayo de 2026 · Última revisión: 27 de mayo de 2026 · Autor: Borja Cifuentes