Pregunta frecuente
La obligación de alta no depende del importe facturado, sino de si la actividad es habitual. Facturar poco no exime del alta censal en Hacienda ni, en términos generales, del alta en el RETA. Existe doctrina judicial del Tribunal Supremo que en determinados casos ha vinculado la no obligación de cotizar en el RETA a ingresos por debajo del SMI, pero esta doctrina no opera de forma automática ni exime del alta censal ante la AEAT.
La pregunta sobre si facturar poco exime de darse de alta es una de las más frecuentes y también una de las más propensas a malentendidos. La respuesta corta es que la cuantía de los ingresos no es el criterio legal determinante para la obligación de alta. El criterio es la habitualidad de la actividad. Pero hay matices importantes que conviene entender bien.
La Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo define el trabajo autónomo por la habitualidad, la realización personal y directa, el carácter lucrativo y la independencia respecto a un empleador. No hay ningún umbral de ingresos en el texto legal que condicione la obligación de alta.
La AEAT y la TGSS aplican esta definición de forma consistente: si hay actividad económica habitual, hay obligación de alta, independientemente de lo que factures.
En los últimos años, el Tribunal Supremo ha dictado sentencias (especialmente a partir de sentencias de 2007 y ratificadas posteriormente) en las que ha determinado que, cuando los ingresos de la actividad autónoma no superan el Salario Mínimo Interprofesional, puede no existir la obligación de cotizar en el RETA.
El razonamiento del TS se basa en que el RETA está configurado para quienes hacen del trabajo autónomo su medio de vida principal o relevante, y que exigir cotizaciones a quien ingresa menos del SMI puede resultar desproporcionado.
Esta doctrina tiene, sin embargo, tres limitaciones fundamentales que hacen que no sea aplicable de forma automática:
Solo se refiere al RETA, no al alta censal de Hacienda. La AEAT tiene su propio criterio sobre cuándo existe actividad económica obligada a declararse. Una persona que ejerce una actividad económica —aunque gane poco— está obligada a darse de alta en el censo de actividades de la AEAT mediante el modelo 036 o 037, con independencia de lo que diga el TS sobre el RETA.
Opera en vía impugnatoria, no de forma preventiva. La TGSS sigue dando de alta de oficio y reclamando cuotas cuando detecta actividad económica sin alta en el RETA. Si el autónomo quiere aplicar la doctrina del TS, tiene que impugnar esa reclamación y acreditar judicialmente que sus ingresos no superaban el SMI. No es una exención automática que se active antes de que la TGSS actúe.
El umbral es el SMI del conjunto del año, no de un mes aislado. Si en algunos meses se supera el SMI mensual, el análisis se hace sobre el ejercicio completo. La variabilidad de ingresos complica la aplicación.
La Seguridad Social no aplica la doctrina del TS de oficio. Su postura operativa es: si hay actividad económica, hay obligación de alta y cotización. Si no hay alta y detecta la actividad (por cruce de datos con la AEAT, comunicaciones de terceros o inspección), genera el alta de oficio retroactiva y reclama las cuotas con recargo del 20%.
El autónomo puede luego impugnar esa reclamación alegando la doctrina del TS si sus ingresos no superaban el SMI, pero eso implica tiempo, gestión y coste de defensa jurídica.
No hay una definición oficial de cuántas operaciones o clientes hacen que algo sea "habitual". Los indicadores que suelen usar la AEAT y la TGSS para valorar la habitualidad son:
Una venta puntual de un objeto personal no es habitual. Prestar servicios de diseño a tres clientes distintos en cuatro meses sí lo es, aunque el total de ingresos sea modesto.
Laura hace traducciones esporádicas para dos empresas. En 2025 facturó 1.800 € en total, menos que el SMI anual. La empresa A la incluyó en su declaración anual de operaciones con terceros. Hacienda detecta las facturas y comprueba que Laura no está dada de alta en el censo de actividades. Le notifica la obligación de presentar el modelo 037. Por su parte, la TGSS, al cruzar datos con la AEAT, puede darla de alta de oficio y reclamar cuotas retroactivas.
Si Laura hubiera estado dada de alta desde el principio con la tarifa plana de 80,00 €/mes, habría pagado menos de 960 € en cuotas el primer año y habría evitado el riesgo de sanciones.
Para el proceso de alta y el coste de cotización, consulta la guía completa de alta de autónomo y la calculadora de cuota.
Publicado: 25 de mayo de 2026 · Última revisión: 29 de mayo de 2026 · Autor: Borja Cifuentes