Vehículo que el autónomo utiliza, de forma exclusiva o parcial, para el desarrollo de su actividad económica. Su régimen fiscal —tanto la deducción del IVA soportado en la compra como la deducción de los gastos corrientes en el IRPF— depende del grado de afectación a la actividad y del tipo de vehículo. La normativa parte de una presunción legal distinta en IVA y en IRPF, lo que genera una asimetría frecuente que conviene entender bien.
El artículo 95 de la Ley 37/1992 del IVA establece que los vehículos automóviles de turismo y sus remolques, ciclomotores y motocicletas se presumen afectos a la actividad en el 50 %, salvo prueba en contrario. Eso significa que, por defecto, el autónomo puede deducirse el 50 % del IVA soportado en la compra, el renting o el leasing del vehículo, y el 50 % del IVA de los gastos corrientes (combustible, taller, neumáticos).
Para deducirse el 100 % del IVA en un turismo, el autónomo debe acreditar que el vehículo se destina exclusiva y predominantemente a la actividad, desvirtuando la presunción legal. La carga de la prueba recae sobre el autónomo.
Hay vehículos para los que la norma presume el 100 % de afectación —sin necesidad de prueba adicional—:
En el Impuesto sobre la Renta, el criterio es más exigente: el turismo solo es gasto deducible al 100 % cuando hay prueba de afectación exclusiva a la actividad. No existe en IRPF la presunción del 50 % del IVA: o el vehículo está afecto en exclusividad y se deduce al 100 %, o no está afecto y no es deducible. La AEAT, en inspección, exige demostrar que el vehículo no tiene uso privado alguno.
Esta asimetría es habitual: el autónomo deduce el 50 % del IVA de un turismo sin mayor trámite, pero en IRPF no puede deducir los gastos de ese mismo vehículo si no puede acreditar uso exclusivo profesional.
Para defender la deducción del 100 % en IRPF y IVA ante la AEAT, la práctica habitual recomienda:
Ninguno de estos elementos es suficiente de forma aislada. La AEAT valora el conjunto de indicios.
Si el valor de adquisición del vehículo sin IVA supera los 3.005,06 €, se clasifica como bien de inversión. Eso implica que el IVA deducido en el momento de la compra queda sujeto a regularización durante los nueve años siguientes si cambia el porcentaje de afectación: si en un año el uso profesional cae por debajo del porcentaje con el que se dedujo el IVA, hay que devolver la parte proporcional.
En IRPF, el vehículo como bien de inversión se amortiza durante su vida útil. Las tablas de amortización del IRPF para vehículos (estimación directa simplificada) contemplan porcentajes máximos y periodos máximos; el autónomo elige dentro de esos márgenes.
Si el vehículo está afecto, los gastos corrientes también son deducibles en el mismo porcentaje de afectación:
Si la afectación es del 50 % (presunción IVA), todos estos gastos se deducen al 50 % en IVA. En IRPF, sin prueba de exclusividad, no son deducibles.
Deducirse el 50 % del IVA y también el 50 % como gasto en IRPF sin verificar si hay derecho. La presunción del 50 % es solo para IVA. En IRPF, deducir gastos de un turismo sin afectación exclusiva demostrable es un error que la AEAT regulariza con intereses de demora y posible sanción.
No registrar los gastos de combustible con factura a nombre del autónomo. Los tickets de gasolinera sin NIF no son válidos como justificante de gasto deducible. La AEAT los rechaza sistemáticamente.
Importa en cualquier actividad que implique desplazamientos habituales con vehículo propio: comerciales, transportistas, técnicos de campo, profesionales sanitarios o de servicios que atienden clientes fuera de su centro. Para el autónomo que trabaja exclusivamente desde su domicilio sin desplazamientos, el vehículo raramente es afecto.
¿Una furgoneta de reparto tiene deducción del 100 % automática en IVA? Sí, si es un vehículo mixto utilizado en el transporte de mercancías. La norma presume su afectación exclusiva y no requiere prueba adicional.
¿Puedo deducir en IRPF los gastos de un vehículo en renting? Sí, si acreditas afectación exclusiva. Las cuotas de renting son gasto deducible en estimación directa en el porcentaje de afectación probado. En IVA, el 50 % de cada cuota es deducible por la presunción del artículo 95 LIVA.
¿Qué ocurre si vendo el vehículo afecto? La venta puede generar una ganancia o pérdida patrimonial en IRPF y un ajuste en la deducción del IVA si no han transcurrido los nueve años del periodo de regularización. Más detalle en /guias/gastos-deducibles-autonomos.
Publicado: 25 de mayo de 2026 · Última revisión: 29 de mayo de 2026 · Autor: Borja Cifuentes